La urología juega un papel clave en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de los problemas de salud sexual.

Con motivo del Día Europeo de la Salud Sexual, que se celebra cada año el 14 de febrero para promover una visión integral y positiva de la sexualidad, ROC Clinic, grupo de referencia en urología en España, reafirma su compromiso con una atención urológica que sitúa la salud sexual como una pieza clave del bienestar físico y emocional. Es una oportunidad para promover un enfoque positivo, responsable y clínico de la salud sexual como componente esencial del bienestar general y de la calidad de vida de hombres y mujeres por igual. Una jornada para fomentar un diálogo médico abierto, riguroso y libre de tabúes.

La salud sexual, según la Organización Mundial de la Salud, forma parte de la salud integral de las personas e influye directamente en la autoestima, la estabilidad emocional, la calidad de las relaciones de pareja y la satisfacción vital. Sin embargo, sigue siendo una de las áreas menos abordadas en consulta, especialmente cuando aparecen dificultades tras una enfermedad o una intervención quirúrgica.

Una realidad que afecta a hombres y mujeres

Los problemas relacionados con la salud sexual son frecuentes en ambos sexos, aunque se manifiestan y se consultan de manera diferente. En el caso de los hombres, persiste un importante estigma social a la hora de hablar de disfunción sexual, lo que retrasa el diagnóstico y el acceso a tratamientos eficaces. En las mujeres, muchas alteraciones continúan infradiagnosticadas o normalizadas como consecuencia de la edad o de determinados tratamientos médicos.

La sexualidad influye de manera significativa en la salud mental, la autoestima y la estabilidad de pareja. Las dificultades sexuales pueden afectar a la confianza personal y a la dinámica relacional y son más frecuentes de lo que se piensa, los problemas de excitación, deseo o satisfacción sexual, que pueden relacionarse con factores fisiológicos, psicológicos o médicos no es algo excepcional, como se cree.

Desde el punto de vista urológico, es importante destacar que determinados trastornos de la salud sexual, y en particular la disfunción eréctil, pueden actuar como lo que en medicina se denomina un “síntoma centinela”. Esto significa que, en muchos casos, los problemas de erección no son una patología aislada, sino la manifestación inicial de alteraciones de salud más relevantes.

“La disfunción eréctil puede ser un marcador precoz de enfermedades de base, especialmente de origen vascular o endocrinológico”, explica el Dr. Agustín Fraile, responsable de la unidad de Andrología y Cirugía Reconstructiva del grupo ROC Clinic, “Problemas como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus o un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular pueden estar detrás de una mala función eréctil, incluso antes de que aparezcan otros síntomas”.

En este sentido, consultar por dificultades en la erección no solo permite abordar el problema sexual en sí, sino que puede facilitar la detección temprana de patologías cardiovasculares y otros trastornos sistémicos, mejorando el pronóstico global del paciente. Por ello, los especialistas insisten en la importancia de no normalizar ni silenciar estos síntomas y de acudir a consulta ante cualquier cambio persistente en la función sexual.

Datos que invitan a la reflexión

Pese a los avances en educación y atención sanitaria, los datos reflejan que los desafíos en salud sexual siguen siendo relevantes:

Cada día, más de un millón de personas de entre 15 y 49 años contraen una infección de transmisión sexual (ITS) curable en el mundo, según la OMS, lo que subraya la importancia de la prevención y del acceso a servicios de salud sexual.

En Europa, el aumento de infecciones como la gonorrea, la sífilis o la clamidia muestra una tendencia al alza en distintos grupos de edad y en ambos sexos, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades.

Estudios europeos indican que la concienciación sobre la disfunción eréctil sigue siendo baja, pese a que se estima que hasta la mitad de los hombres de entre 40 y 70 años pueden experimentar algún grado de esta alteración a lo largo de su vida, según datos de la Asociación Europea de Urología.

Las disfunciones sexuales afectan también de manera significativa a las mujeres, aunque con menor visibilidad clínica y social, lo que contribuye a la persistencia de tabúes y al infradiagnóstico.

Cirugía urológica e impacto en la vida sexual

Determinadas intervenciones urológicas, especialmente las realizadas por patologías oncológicas como el cáncer de próstata, vejiga o riñón, así como cirugías prostáticas o pélvicas complejas, pueden tener repercusiones en la función sexual. La magnitud de este impacto depende de múltiples factores, como el tipo y la complejidad de la cirugía, la situación previa del paciente y el abordaje técnico empleado.

“Hablar de posibles secuelas sexuales forma parte de una medicina responsable. Anticiparlas, prevenirlas cuando es posible y tratarlas de manera personalizada es clave para una recuperación completa” indica el Dr. Agustín Fraile.

En este sentido, el Dr. Javier Romero- Otero, director de ROC Clinic y director médico de la unidad de urología de HM Hospitales en Madrid, explica que “la salud sexual es una dimensión fundamental del bienestar humano. No afecta solo a la función biológica, sino también a la salud emocional y a la calidad de las relaciones de pareja. En pacientes que han superado un cáncer urológico pueden aparecer retos específicos en la esfera sexual, que deben abordarse con tratamientos basados en la evidencia y desde un enfoque multidisciplinar”.

Avances quirúrgicos y tratamientos que mejoran la calidad de vida

La urología ha experimentado avances significativos en las últimas décadas, especialmente en el ámbito quirúrgico. Las técnicas mínimamente invasivas, la cirugía robótica y los abordajes para preservar mejor las estructuras nerviosas, permiten reducir el impacto sobre la función sexual y mejorar los resultados funcionales a largo plazo.

Cuando aparecen dificultades, hoy existen opciones terapéuticas eficaces, que incluyen tratamientos farmacológicos, programas de rehabilitación sexual y en casos seleccionados, soluciones quirúrgicas avanzadas, siempre adaptadas a las necesidades clínicas y personales de cada paciente.

Superar un cáncer o una intervención urológica no debe implicar renunciar a una vida íntima satisfactoria. La recuperación sexual forma parte del proceso de rehabilitación y tiene un impacto directo en la salud mental y en la calidad de las relaciones personales.

Desde la urología, ROC Clinic apuesta por una atención integral que combina:

Diagnóstico especializado y personalizado para cada paciente.

Terapias médicas y rehabilitadoras adaptadas a necesidades específicas.

Soluciones quirúrgicas avanzadas, como prótesis peneanas o técnicas reconstructivas mínimamente invasivas, cuando está indicado clínicamente.

Acompañamiento emocional y de pareja, reconociendo el impacto psicosocial de los problemas sexuales, es un componente que hay que abordar y compaginar con otras unidades médicas.

Estas estrategias se apoyan en protocolos clínicos que respetan la diversidad de experiencias y necesidades de hombres y mujeres, reforzando la idea de que la salud sexual es un derecho y una pieza clave del bienestar integral.

Romper el silencio, mejorar la salud

En este día, ROC Clinic anima a romper mitos y tabúes sobre salud sexual, a consultar ante cualquier cambio o dificultad y a entender que una sexualidad saludable forma parte de una vida plena, independientemente de la edad o de haber pasado por una enfermedad o una cirugía.

Celebrar el Día Europeo de la Salud Sexual es, en definitiva, apostar por una medicina basada en la evidencia, la prevención, la innovación y el acompañamiento humano, con el objetivo último de mejorar la calidad de vida de las personas, especialmente en el ámbito masculino, donde el silencio sigue siendo una barrera para la consulta médica y el diagnóstico precoz.